Como dice la canción: "Nací con los puños bien cerrados", siempre a la izquierda y "aunque cave en la tierra la tumba que sé que me espera", "sé que soy así y que no tengo remedio, ni lo quiero tener". Convencido de que nada es para siempre, porque "para siempre, me parece mucho tiempo", ha llegado el momento de finalizar el recorrido de "La Promesa de Los Lagos de Pokara" para abrir una nueva etapa en "La Revolución Burlada", que seguirá ocupándose de cuestiones políticas, por supuesto, pero que también abordará otros asuntos, otras preocupaciones. La política lo ha sido todo en "La Promesa de los Lagos de Pokara" y a ella he dedicado el blog desde el principio hasta hoy, el momento en que bajo la persiana definitivamente. No es el final, sino el principio, tras la solución de continuidad, la vida continúa y todo sigue, pero con los inevitables cambios que la renovación, la evolución personal y la necesidad de desatascar una vía agotada, imponen.
En todo caso, el resultado final no ha de ser necesariamente mejor, ni peor, sino siempre diferente, porque a fuerza de quedarme siempre en el mismo sitio me he acomodado y he abandonado, dejándolo atrás, gran parte del espíritu que me impulsó a empezar en esta aventura del blog. El anquilosamiento del blog "La Promesa de los Lagos de Pokara" era un lastre y como no creo que sea factible cambiar las cosas desde dentro, lo mejor es cerrar una etapa y abrir otra, totalmente nueva, con aires renovados y mirando hacia el futuro.
Esperemos que pueda compartir con quien quiera visitarme, esta nueva etapa, marcada por la huida de la especialización y la monotemática. Espero poder contribuir con nuevas ideas a un nuevo proceso de cambio. Tal vez sea excesivamente exigente, demasiado optimista, pero es lo que pienso y deseo.
