Punto final a mi periplo político, compañeros. Se acabó lo que se daba. Harto de tanto vagar para no conservar nunca nada, he decidido parar y recalar definitivamente en IZQUIERDA REPUBLICANA, que como todo el mundo sabe es el partido que fundó don Manuel Azaña en abril de 1934 y que se define como un partido burgués (no marxista) de izquierdas y republicano. Asímismo, todo el mundo sabe de mi republicanismo y que nunca desprecié una causa perdida porque nunca negaré que son mis favoritas, y el republicanismo español es, por el momento, más que minoritario testimonial. Puesto que si es verdad que los comunistas se han apropiado de nuestra bandera y de nuestros símbolos, no es menos cierto que a todas luces es tan sólo una pose y que pocos pasos han dado realmente hacia la anhelada Tercera República Española, más allá de las declaraciones de intenciones y el agitar de la tricolor en sus manifestaciones y mítines. Lo que añadido a mi decepción personal e ideológica en mi breve paso por UPyD, que había identificado mal como socialdemócrata, dado que como me advertían mis amigos de izquierdas - de izquierdas de verdad y de mentira, puros y mestizos, radicales y moderados - era un ropaje que ocultaba al falangismo más joseantoniano, heredero del hedillismo y los camisas viejas, ha precipitado mi decisión final.
Para serles sincero no es la primera vez que pienso en este partido como última estación del recorrido de mi tren político y ya en 2009, si no me equivoco - cito de memoria -, hice una primera intentona de afiliarme a IR, frustrada por un monumental lío que tenían - y siguen teniendo - montado en los últimos jirones del extinto País Valenciano con unos ex-militantes expulsados del partido y que han conservado las siglas y la denominación de IR, pasándose por el forro de los cojones la citada expulsión y que están en juicios y tribunales, y tal. En ese momento, tal vez porque ya empezaba a hacer mella en mí ánimo la desazón de una izquierda desarbolada y sin horizonte, di el paso, erróneo como se demostró más tarde, de afiliarme al PCE, que con todos los respetos no puede ser el sitio de nadie que tenga criterio propio y, en fin, como comprenderán mi vocación de oveja negra no me permite sublimar el pensamiento al de ningún líder o ente superior, por lo que la aventura terminó mal. Y lo de UPyD ha sido una cagada personal, lo admito, otro error grave por mi parte, que me he caído con todo el equipo, por pardillo. Lo siento, de verdad. En fin, no puedo justificar lo injustificable, ni puedo dar marcha atrás en lo que he dicho y he hecho, pero sí puedo pedir humildemente perdón a quienes haya podido ofender estos días, sobre todo durante la campaña electoral, con mi expresiones de adhesión a la lideresa del nuevo falangismo finalmente triunfante y con grupo propio en el Congreso, que era lo que quería Ynestrillas, pese a que yo me negaba a verlo así.
Como digo, finalizo mi periplo político, que me ha dado una vuelta por la extrema izquierda y la extrema derecha - eso sí, pensando que era izquierda moderada ¡Tal soy de idiota! -, con mi final afiliación a IZQUIERDA REPUBLICANA, que será el último carnet político que guarde en la cartera de aquí y para los restos. Gracias a todos y a todas quienes habéis compartido delirios conmigo y recibid un abrazo las amistades que he ido haciendo durante estos años en IU, PCE, PSOE, COMPROMÍS, EQUO y Convergencia por Extremadura. Y ahora cierro con un sentido ¡Salud! ¡Y República!
Para serles sincero no es la primera vez que pienso en este partido como última estación del recorrido de mi tren político y ya en 2009, si no me equivoco - cito de memoria -, hice una primera intentona de afiliarme a IR, frustrada por un monumental lío que tenían - y siguen teniendo - montado en los últimos jirones del extinto País Valenciano con unos ex-militantes expulsados del partido y que han conservado las siglas y la denominación de IR, pasándose por el forro de los cojones la citada expulsión y que están en juicios y tribunales, y tal. En ese momento, tal vez porque ya empezaba a hacer mella en mí ánimo la desazón de una izquierda desarbolada y sin horizonte, di el paso, erróneo como se demostró más tarde, de afiliarme al PCE, que con todos los respetos no puede ser el sitio de nadie que tenga criterio propio y, en fin, como comprenderán mi vocación de oveja negra no me permite sublimar el pensamiento al de ningún líder o ente superior, por lo que la aventura terminó mal. Y lo de UPyD ha sido una cagada personal, lo admito, otro error grave por mi parte, que me he caído con todo el equipo, por pardillo. Lo siento, de verdad. En fin, no puedo justificar lo injustificable, ni puedo dar marcha atrás en lo que he dicho y he hecho, pero sí puedo pedir humildemente perdón a quienes haya podido ofender estos días, sobre todo durante la campaña electoral, con mi expresiones de adhesión a la lideresa del nuevo falangismo finalmente triunfante y con grupo propio en el Congreso, que era lo que quería Ynestrillas, pese a que yo me negaba a verlo así.
Como digo, finalizo mi periplo político, que me ha dado una vuelta por la extrema izquierda y la extrema derecha - eso sí, pensando que era izquierda moderada ¡Tal soy de idiota! -, con mi final afiliación a IZQUIERDA REPUBLICANA, que será el último carnet político que guarde en la cartera de aquí y para los restos. Gracias a todos y a todas quienes habéis compartido delirios conmigo y recibid un abrazo las amistades que he ido haciendo durante estos años en IU, PCE, PSOE, COMPROMÍS, EQUO y Convergencia por Extremadura. Y ahora cierro con un sentido ¡Salud! ¡Y República!

14 comentarios:
No desespera que aún eres joven...
...pero estoy más quemado que la pipa de un indio.
Un alivio ver que tu trastorno ha sido transitorio, ya se puede volver a leerte sin sufrir cargos de conciencia.
Dos cosillas;
No estoy de acuerdo con la caricatura que haces de la militancia del PCE. No sé con que gente habrás tratado, pero yo conozco unos cuantos que políticamente bién majos, bastante sueltecitos con la cosa del dogma. Esto no quita que entienda y comparta tu visión sobre el partido como herramienta, con la que concuerdo.
Los quemes como las heridas se curan con reposo, tres meses en casa mano de Santo. Mas que por las decepciones, creo que tu queme se debe a la malsana militantilis, esa que induce y obliga a estar afiliado a algo permanentemente. Genera un estrés que no hay cuerpo que lo aguante.
*Era "butanero"
Sr. o Sra. "Los caprichos de mami". Unas cosas he de decirle. Gracias por su reconfortante mensaje en líneas generales. Tiene usted razón en que en el PCE hay gente muy maja en todos los aspectos, igual que en el PP, pero eso no es criterio para juzgar al partido, como bien indica usted; mire usted, en el PCE si se mueve uno ya no sale en la foto y parece que están empeñados, como el Gollum de El Señor de Los Anillos, en custodiar "su tesoro" en las profundidades de la caverna, cosa que les conduce a la soledad extrema en la que se debaten desde hace mucho tiempo ya, porque ya no hay quien reconozca en esto que hay al PCE histórico.
Mi manía de estar afiliado a uno u otro partido responde a mis convicciones republicanas. Como sabe usted, ser republicano no se limita a ser partidario de una forma de estado, que es más bien consecuencia que causa de que uno sea republicano, sino que se basa en una premisa fundamental, que no es otra que la obligación moral de participar en política de manera activa y no en conversaciones de carajillo en el bar, que son muy relajantes pero de dudosa utilidad; véanse los últimos resultados electorales para comprobar este extremo.
No obstante, como digo, se ha terminado mi periplo y aquí acabo. IR es mi estación de destino. Gracias, de nuevo por su agradable mensaje. Un abrazo.
Creo que me he perdido algo. ¿Qué ha hecho UPyD para pasar de estandarte de la izquierda a falangista?.
Tengo la impresión de que la solución es que montes tu propio partido. Es imposible que estés (creo que es imposible para cualquiera) estar de acuerdo con todo. Vamos, que la frase esa de "las opiniones son como los culos (sorry), todo el mundo tiene uno", es una verdad fundamental, y para estar en un grupo hay que estar de acuerdo en lo que se considere basicoy dudar del resto, como personas que razonamos.
A todo esto... ¡¡Feliz Navidad a todos!!. Sí, ya sé que es una fiesta decadente, religiosa, que incita al consumo, etc, etc, pero no hay nadie que se la salte.
Lo de UPyD es imperdonable. Y mire, el PCE, tiene sus cosas, lo conozco bien, estoy en IU desde que se fundó y no soy del PCE, sin embargo he podido convivir con ellos perfectamente, lo que me sería imposible, siendo de izquierdas, con personajes como Rosa Díez o el tal Toni Cantó.
En fin, cada uno está en su derecho de dar los bandazos que quiera, pero yo que he tenido algún contacto con usted en algunos momentos, nunca creí que defendiendo lo que defiende, apoyara a UPyD.
Salud y República
Amparo, UPyD siempre ha estado en el mismo sitio, soy yo, que me he equivocado al juzgarlo.
Don Rafael, lo sé y lo siento, me he equivocado. Yo me equivoco ¿Qué le voy a hacer? Eso sí, espero poder aprender de mis errores y no volver a tropezar con la misma piedra. Así que, como puede comprobar, he decidido dejar de dar vueltas como un imbécil y echar raíces en donde me corresponde, que ya está bien de zascandilear por ahí, ramoneando como las cabras.
Lo de UPyD ha sido un error mío, lo admito y lo reconozco, me he dejado llevar por la desazón y el descontento que me produce la izquierda en España, pero bueno, espero haber rectificado a tiempo. Al fin y al cabo han sido un par de meses, tampoco es para tanto.
Y lo del PCE, yo que he estado dentro, pero yo creo que no es un partido de fiarse uno mucho, ya se lo digo yo, y si quiere pregúntele a don Gaspar, que él ya tiene lo suyo.
Entiendo tu postura, pero no el motivo. En fin, tampoco tienes por qué dar más explicaciones.
En todo caso, personalmente creo que no hay un solo partido de fiar en este país. Te metes, los conoces y hay dos opciones, a saber (a) te tapas la niriz y si las cuentas te salen, te quedas; (b) sales pitando escandalizado/. No conozco más opciones.
Totalmente de acuerdo Amparo.
Amparo escribió:
"hay dos opciones, a saber (a) te tapas la niriz y si las cuentas te salen, te quedas; (b) sales pitando escandalizado/. No conozco más opciones"
Gran capacidad de síntesis!! je,je, también estoy de acuerdo.
En esas "cuentas" entraría el verle los posibles al proyecto, si se antoja lo bastante permeable como para poder influir o si los aspectos oscuros, a cierto plazo, son reversibles o al menos verse atenuados. Es lo de siempre, te quedas siempre y cuando sobre la balanza te siga pesando mas lo bueno que lo malo, aunque en algún momento se quede raspando un 51-49%
En todos los proyectos colectivos medianamente horizontales y participativos parece que toca ceder en mayor o menor grado soberanía personal, unas veces se pinta mas, otras menos, pero siempre se tiene capacidad de influencia estando a bordo. No hace falta mandar la cosa a "escaparrar". Las reformas se trabajan.
Un saludo.
"Los caprichos de mami", no comparto tu opinión sobre la posibilidad de cambiar las cosas desde dentro. Comprendo que desde fuera puede contemplarse la posibilidad de que las bases de una organización se confabulen contra una dirección, un aparato, que "contradice" el espíritu o la ideología de la organización. Comprendo que puede tener un componente romántico de rebeldía y regeneración que puede resultar seductor. La realidad, sin embargo, es que esto es imposible. El mito de que una organización, cuanto más elefantiásica peor me lo pones, puede cambiarse desde dentro a través de una rebelión interna es falso de toda ley, habida cuenta de que dichas organizaciones, cuanto más elefantiásicas más, disponen de mecanismos homeostáticos que yugulan cualquier tipo de aventura al respecto. Verás, el mecanismo consiste en que a medida que se asciende en el escalafón hay que ir sublimando el libre albedrío a algo que se define como "el interés general" - o el "interés del estado" -, que no es otra cosa que el interés de la organización, del aparato, de sus dirigentes, para perpetuarse en la dirección y seguir acumulando poder y riqueza. Y así, de esa manera, es requisito indispensable para medrar en la organización, someterse a ese "pensamiento único", de manera que se internalizan como "normales" cosas que no se internalizarían si se conservase el criterio propio. No sé si me he explicado. De todas maneras, ten presente, que incluso en las bases, los individuos rebeldes son minoritarios - si no testimoniales, como es el caso - y su futuro pasa por escindirse de la organización con mucha suerte, o simplemente dejarlo estar, que es lo más común.
creo que te sentirás cómodo en IR, por el ambiente, perfil e ideas de sus militantes aunque la causa sea como dices, muy difícil.
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